Es posible innovar sin grandes inversiones
02/08/2012 4 comentarios
Tras un pequeño parón en la publicación en este blog, volvemos a la carga. Y lo hacemos con una serie de artículos relacionados con un tema muy interesante: la innovación.
Cuando se habla de innovación, a menudo, se identifica como investigación y desarrollo (I+D). Algunos hasta imaginan amplios y luminosos laboratorios con multitud de investigadores, científicos, embutidos en trajes especiales y rodeados de sofisticados instrumentos y aparatos… Algo exagerado, lo sé. Leer más de esta entrada



Todo el que tenga un negocio conoce la importancia de la figura del cliente. Quién no ha oído la típica frase: «El cliente siempre tiene la razón«. Sin clientes, una empresa no tiene sentido.
Los que nos dedicamos al mundo del emprendimiento y trabajamos con emprendedores, hemos oído muchas ideas de negocio, algunas muy buenas, originales, rompedoras y otras más sencillas, pero con la característica común del gran orgullo con el que el emprendedor la defiende.
Antes de emprender un proyecto empresarial, el emprendedor ha de analizar concienzudamente las necesidades del proyecto así como las previsiones ingresos con las que se financiarán dichas necesidades, además de los beneficios, inversiones posteriores, crecimiento, etc.
Es muy habitual encontrar en la programación de cursos y charlas sobre emprendeduría y creación de empresas algún tema o caso de estudio que analice la evolución de un proyecto de éxito (o varios). Nos dicen: «Veamos cómo lo han hecho estas empresas para aprender de ellas y copiar/reproducir su metodología, su forma de hacer las cosas…» De hecho, se suelen llamar «Casos de éxito».
